Trump va a zona tensa de protestas y niega racismo

A pesar de la solicitud de funcionarios locales, quienes temían que su presencia podría derivar en violencia, y de que activistas consideraron que se trataba de una provocación para generar disturbios y reforzar su discurso contra “agitadores”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó Kenosha, Wisconsin, uno de los puntos calientes de las protestas antirracistas.

Ahí, donde el pasado 23 de agosto policías dispararon siete veces por la espalda a Jacob Blake, un afroamericano, cuando intentaba subir a su vehículo, el magnate rechazó la existencia del racismo policial sistémico y calificó las protestas como terrorismo interno.

“Turbas violentas demolieron o dañaron al menos 25 negocios, quemaron edificios públicos y arrojaron ladrillos a los oficiales de policía (…) Estos no son actos de protestas pacíficas, sino terrorismo interno”, aseveró, cuando inspeccionó una tienda que había sido destruida.

Aunque su comitiva pasó junto a multitudes de manifestantes, algunos que lo apoyaban y otros que lo abuchearon, todo se desarrolló de forma pacífica, por lo que aseguró que la violencia “terminó en una hora y tan pronto como anunciamos que íbamos a venir”.

Más tarde, en una mesa redonda con las fuerzas del orden, el presidente apuntó a los “políticos imprudentes de extrema izquierda”, señalando al gobernador y los alcaldes demócratas por no pedir ayuda de elementos federales, y elogió a los agentes de policías locales.

“Lo que han hecho ha sido increíble; ha sido realmente inspirador. Tienen anarquistas y tienen saqueadores y tienen alborotadores. Tienen todos los tipos”, dijo Trump.
Como ya se esperaba, no se reunió con la familia de Blake, que paralelamente organizó una reunión comunitaria, originalmente planeada para el fin de semana, pero cambiada de fecha para intentar evitar todos los reflectores sobre Trump. Pese a esto, el presidente repitió que ha hablado con el pastor de la familia, aunque ellos aseguran que no tienen tal cosa, por lo que desconocen con quién se comunica.

En una breve sesión de preguntas y respuestas con periodistas, Trump fue cuestionado sobre las demandas de un cambio estructural en el actuar de la policía; a lo que respondió que lo que no hay un racismo policial sistémico y que lo que todos quieren es “ver la ley y el orden”.

“Creo que la policía hace un trabajo increíble. Y creo que tienes algunas manzanas podridas (…) se ahogan y sucede”, dijo, repitiendo una idea expresada un día antes, en argot de golfistas.

El presidente fue acompañado por el fiscal general, William P. Barr, quien coincidió con Trump y acusó a “un grupo de radicales” de secuestrar las protestas.
“Algunas son las mismas personas que usan las mismas tácticas que se han usado en varias ciudades: Washington, DC, Atlanta, Chicago, ahora Kenosha, Portland. Y usan estas tácticas de ‘bloque negro’ … literalmente tratando de infligir lesiones a la policía, incendios provocados y disturbios”, dijo Barr.
Por Agencias

Notas Principales
Maestros se manifiestan en la Capital Chiapaneca
¿Necesitas ayuda? Chatea con nosotros