Top Noticias

Joven es atropello por una camioneta en Tuxtla Gutiérrez.
Exhorta Rutilio Escandón a mantener uso de cubrebocas para evitar rebrote de COVID-19
FIL-UNICACH, con invitados de talla internacional
Normalistas toman la caseta de cobró Tuxtla Gutiérrez – San Cristóbal
Protestan frente a CFE por el mal servicio y los altos cobros
Se pronostican lluvias puntuales intensas para Chiapas, Oaxaca, Puebla, Tabasco y Veracruz
Anterior
Siguiente

Category: OPINIÓN

FRENTE A LOS DESASTRES NATURALES

Los desastres naturales son fenómenos de la naturaleza que impactan fuertemente a las personas, principalmente a los más pobres, a los municipios y comunidades con índices de marginalidad, a la infraestructura como los caminos rurales, a la economía regional, a la salud y a la educación y por consiguiente al empleo y al desarrollo económico. En suma, Impactos fuertes en materia de vivienda, monumentos históricos como en el Istmo de Tehuantepec e infraestructura carretera, en el caso de los huracanes.


Por ejemplo, cerca de la mitad del impacto de los desastres entre 1999 y 2018, fueron en el sector carretero, la mitad en municipios de alta marginalidad; tres quintas partes de los 700 municipios declarados en desastre por sismos en 2017 presentan grado de marginación alto y muy alto; el costo anual de los desastres más costosos, se dio en los años de 2010, 2013 y 2017.


México ha sido castigado por la naturaleza con todo tipo de desastres naturales, claro el tamaño del impacto se debe a las condiciones de pobreza de la gente y por ello, somos víctimas de todo tipo de los mismos.

El costo de la inundación en Tabasco en 2008, fue de alrededor de 3,000 millones de dólares, hubo investigaciones importantes como el estudio de las características e impacto socioeconómico de las lluvias extremas de ese año y se interrumpió el fortalecimiento de la infraestructura para evitar las inundaciones. Hoy estamos viviendo este problema nuevamente en ese estado, tan castigado fiscalmente por el cambio de fórmulas de distribución de participaciones de 2008. Además, lo más importante es la pérdida de vidas y retrasos en la reconstrucción, entre otras cosas por los pari passus a los que obligaba las reglas del FONDEN y que por ejemplo no considerabas las pandemias y epidemias, como ya incluimos en la auditoría que coordina la ASF con países de América Latina miembros de OLACEFS.


Por otro lado, se ha dado una geografía nacional de los desastres, mas focalizada en los estados del sur-sureste, Como Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Veracruz entre otros, hasta sumar 16, a los que se les dificulta la reconstrucción por los pari passus.
El FONDEN se creó en 1996, pero se aplicó a partir de 1998, el cual fue presentado a los secretarios de finanzas estatales en la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales, en San Carlos en el estado de Sonora.
La estructura del pari passu fue regresiva; la aportación municipal llegó a 70 por ciento en algún momento, y para los estados de 60 por ciento, lo que se igualó en 2001, al 50–50.


Al no poder aportar sus pari passus se recurrió primero a la simulación de mandar recursos federales de alguna secretaría como comunicaciones y transportes que finalmente se convertían en la aportación estatal al Fondo, en las declaraciones de desastre los gobernadores más influyentes incluyeron municipios no afectados y finalmente se crean en BANOBRAS los llamados “bonos cupón cero”.
Créditos muy costosos para los estados, dadas las condiciones y que se dijo que no eran deuda, pero no se pueden salir y han sido más costosos que un crédito con la banca comercial, a decir de algunos de ellos. Así el FONREC ha dispuesto de 19 mil millones de pesos, su saldo es alrededor de 12 mil millones y sus plazos han sido de 20 años, para que los nietos los terminen de pagar.


En el futuro sin el FONDEN, el uso de los recursos por la vía presupuestal será más ágil, se elimina aparentemente lo cual es positivo la aportación estatal y será más ágil la fiscalización superior al revisar su ejercicio de manera más transparente por una tramitología menos complicada para quienes tienen que trabajar localmente en la reconstrucción.


Fuentes oficiales han señalado que el FONDEN cuenta con 6 mil millones de pesos, y arrastra pasivos por 21 mil.

brunodavidpau@yahoo.com.mx

Read More

BIG DATA Y ÉTICA DIGITAL

Es indiscutible que el uso de datos y su análisis en grandes volúmenes, lo que se ha llamado Big Data, ha traído grandes ventajas y ha constituido una herramienta sumamente útil en distintos ámbitos de la vida humana; sin embargo, a veces se deja de lado a la ética en los ámbitos novedosos vinculados con el desarrollo tecnológico como este o el de la Inteligencia artificial, olvidando que toda tecnología debe guiarse siempre por principios y valores éticos.


La recopilación, gestión, análisis y utilización de datos, no es ni puede ser ajena a la ética. Como ustedes saben, en los últimos años la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha comenzado a utilizar herramientas de Big Data y su analítica para potenciar los efectos benéficos de los trabajos de auditoría. Estos instrumentos han contribuido a procesar de manera más ágil, útil y expedita la gran cantidad de información que genera el ejercicio de un presupuesto nacional de más de 6 billones de pesos anuales.


Además, nos han permitido tomar mejores decisiones respecto a la planeación y ejecución de nuestras auditorías, potencializando los resultados y el impacto de la fiscalización de recursos públicos, ya que a partir de ellos podemos inferir relaciones, establecer dependencias y predicciones de resultados, y comportamientos. Asimismo, ha permitido instrumentar novedosos mecanismos digitales para sistematizar la información que se genera en los repositorios de información sobre las auditorías que practicamos.

Ante la generalización del uso de estas nuevas herramientas que nos brindan las tecnologías de la información, en la ASF estamos convencidos de la importancia de acompañar el uso de datos en la actividad auditora de una política de ética de datos.


Por ello, esta semana se realizó un taller de capacitación e intercambio de buenas práticas con expertos internacionales de las entidades de fiscalización superior de otras naciones que han dado pasos equivalentes en esta materia, como lo son Perú, Finlandia, Reino Unido, Estados Unidos de América y Nueva Zelanda; así como expertos en la materia de la OCDE.


En el taller se subrayó la importancia de que los marcos reguladores de la ética de datos a nivel internacional complementen los ya existentes en las prácticas auditoras, pues su objetivo debe orientarse a que los servidores públicos involucrados en el manejo de datos en el entorno digital desarrollen su actividad con integridad; pero su efectividad requiere tener una base de gobernanza de datos a nivel institucional.

Dentro de los ponentes destacados estuvo, la Maestra Tytti Yli-Viikari, Auditora General de la Oficina Nacional de Auditoría de Finlandia (NAOF), quien participó en la mesa denominada “La ética de datos y la protección de la privacidad” y destacó que en cualquier circunstancia se debe guiar el comportamiento por códigos de ética; siendo que en el caso de las entidades de fiscalización aplican los principios de integridad; independencia y objetividad; competencia; comportamiento profesional, y, confidencialidad y transparencia.


Asimismo, la OCDE compartió el trabajo que están realizando para fomentar las buenas prácticas en esta materia; por ejemplo, se creó un grupo de trabajo con la misión de desarrollar una guía práctica orientada a la acción para el uso ético de datos en el sector público.


Estamos convencidos que nuestra labor fiscalizadora requiere de potencializar el uso de datos y de nuevas tecnologías, pero siempre acompañado de una política ética para el uso apropiado y responsable de los mismos. Por ello es importante tener en cuenta los elementos que la ética nos aporta para atajar los desafíos responsablemente y brindar a la sociedad los beneficios que los datos pueden darle, sin sufrir sus potenciales efectos negativos.

brunodavidpau@yahoo.com.mx

Read More

FEDERALISMO Y FISCALIZACIÓN SUPERIOR

Hay dos temas presentes en la agenda pública, el del federalismo fiscal y el del ámbito de la fiscalización superior.


Es ya sabido que desde 1980 se crea el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, consolidado por los Convenios de Adhesión que firmaron los gobernadores y el jefe de gobierno del DF, con lo cual además de desaparecer la “jungla fiscal”, se dejaron en suspenso las facultades recaudatorias más relevantes de las entidades federativas, para que las administre el gobierno federal, tarea que hoy realiza con buenos resultados el SAT.

Se pretendía eliminar la doble o múltiple tributación, mejorar la eficiencia de un sistema recaudatorio nacional, al centralizar la recaudación tributaria y disminuir la disparidad en la distribución del ingreso nacional entre las entidades federativas, con el fin de darles sino iguales, más equitativos niveles de bienestar a los ciudadanos de los estados y el DF, a través de un sistema nacional de participaciones con criterios redistributivos, y compensar la desigualdad generada por un modelo histórico de desarrollo, que fomentó la desigualdad al concentrar las grandes inversiones en el norte del País.

Se avanzó en 1990 cuando se crea una fórmula con criterios redistributivos en base a la distribución de la población domiciliada, con mecanismos de compensación para los estados menos ganadores. Formula que fue producto de la participación de los funcionarios fiscales estatales de todos los gobiernos del orden local, quienes en un consenso mayoritario aprobaron esas fórmulas que redujeron los indicadores de desigualdad en la materia y que fue aprobado por la Cámara de Diputados en pleno en 1990.


Dicha fórmula incluía estímulos al esfuerzo recaudatorio local en predial y agua, así como en la dinámica de los impuestos especiales, tenencia e ISAN. Hoy se repite aquello en la Nación, en un momento en que la oportunidad del clima político permita los consensos, como en las cuatro convenciones pasadas.


En cuanto a la fiscalización superior, facultad exclusiva de la Auditoria Superior de la Federación, ayer tuve oportunidad de ser invitado a la inauguración de la LXV reunión de la Comisión Permanente de Contralores de los Estados con la Secretaria de la Función Pública.


Buena posibilidad para que las entidades públicas encargadas del control interno, que nos invitaron a su evento, y la ASF a través del control externo, compartan visiones complementarias en el ámbito de sus competencias, para que los recursos públicos beneficien efectivamente a los grupos vulnerables de la sociedad y se incremente la confianza popular en las instituciones que combatimos la corrupción.

En términos históricos, la función y el valor social de la fiscalización superior está claramente vinculado con la salvaguarda del correcto ejercicio de los recursos públicos. De hecho, la fiscalización superior ha sido parte de la historia de nuestro sistema político, desde el primer texto constitucional de 1824.

Con las reformas constitucionales de 2015, la ASF amplio su responsabilidad exclusiva para auditar los recursos federales transferidos: las aportaciones y las participaciones.

Recientemente con el valioso apoyo de los diputados y diputadas de todas las fracciones parlamentarias, se aprobaron por unanimidad, las auditorías digitales, con el uso del buzón digital y el sistema de control, administración y fiscalización de los recursos del gasto federalizado (SICAF-ASF), que será la plataforma nacional administrada por la ASF, con el reconocimiento de vanguardia por instituciones como el Banco Mundial y la OCDE, así como en el ámbito de OLACEFS e INTOSAI.

Por David Colmenares Páramo

Read More
Compartir en
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on google
Share on email
Bienvenid@ Edgar de La Cruz