Lea hoy: Sumas y restas

0278.jpg

El Frente Nacional Ciudadano, cuya autoría intelectual fue de Luis Maldonado y los Chuchos del PRD, se registró ante el INE para enfrentar juntos al PRI y a Morena en las venideras elecciones de 2018; paradójicamente, está provocando el efecto contrario al dividirse en su interior los partidos que lo integran.

Margarita Zavala es claro ejemplo del autoritarismo e intolerancia con los que Ricardo Anaya dirige a su partido, provocando su renuncia a 33 años de militancia, más de la mitad de su vida haciendo política azul, incluso sus padres fueron fundadores de ese instituto político. Recuerdo al abogado magistrado Diego Zavala, siempre conduciéndose con seriedad académica y profesionalismo jurídico.
Margarita se registrará como independiente y no se sabe si gane, pero provocará que Anaya, al ser postulado por esta alianza electoral, tampoco logre su objetivo. “El frente se romperá la frente” al no haber decidido a su candidato por la vía de una consulta abierta a los ciudadanos o, cuando menos, a los militantes de estos tres partidos. ¡Perdieron su oportunidad!
Mancera, Silvano y  Moreno Valle, los tres con experiencia gubernativa y trayectorias públicas en la CDMX, Michoacán y Puebla, respectivamente, no se quedarán mudos ni atados de manos ante el sucio maniobreo del supuesto “joven maravilla”, quien, en su dicotomía laboral, líder de su partido y aspirante presidencial, está inmerso en un claro conflicto de intereses; por lo pronto, muchos simpatizantes de Margarita seguirán su camino.
El bloque de senadores panistas que encabezan: Ernesto Cordero, presidente del Senado, y Roberto Gil Zuarth, con 14 de 38 legisladores albiazules, pronto será mayoría y arribarán a la coordinación parlamentaria para evitar los chantajes y acuerdos de Anaya.
¿Ejemplo? Pretendió negociar la gubernatura de Coahuila para su cuadra a cambio de permitir el pase automático del procurador Raúl Cervantes a la titularidad de la Fiscalía General de la República. “Ganar en la mesa de las negociaciones lo que no ganó en las urnas”, al acostumbrar  no honrar su palabra y traicionar a quienes le ayudan, y si no, pregúntenle a su mentor Gustavo Madero, quien lo instaló en su lugar. Además, ¿cómo enfrentará las acusaciones de tráfico de influencia que realizó para que su familia política se enriqueciera escandalosamente, denunciados en un medio de circulación nacional?
Anaya ha sido legislador plurinominal, por ello se opuso a desaparecer a éstos, nunca ha ganado una elección. Ahora quiere de nuevo ser por dedazo.
Por su parte, Alejandra Barrales tiene serios problemas con las tribus de su partido al “negociar en lo oscurito” y aparecer como una subordinada de Anaya, pues pretende ser la candidata al gobierno de la CDMX al desmoronarse las posibilidades políticas de Ricardo Monreal y Claudia Sheinbaum. ¿Y el enojo de su exjefe Miguel Ángel Mancera le permitirá hacerse de la candidatura? ¿Manuel Granados, Armando Ahued y Salomón Chertorivski qué no pintan?
De ser así, ¿cómo librará la denuncia que realizó en su contra su excoordinador parlamentario en el Senado, Barbosa, de su departamento de un millón de dólares en Miami, que, por cierto, no mencionó en su declaración patrimonial? De ser cierto, ¿de dónde salió ese dinero para adquirirlo? ¿De su salario como empleada de aviones donde inició su trayectoria laboral?
Y Dante Delgado, del MC, buen hombre que injustamente en la administración de Ernesto Zedillo estuvo encarcelado.
A los tres dirigentes los une un común denominador: sus filias y fobias contra AMLO y el presidente Peña Nieto, y eso no es buena señal. Esa actitud visceral y sus personales intereses provocaron el no aperturar el proceso para elegir candidato; por ello este pacto tripartita es para decirle al de enfrente y al de a lado: “quítate tú para ponerme yo”.

 

Así será esta competencia electoral, pero bien harían  en declinar de postularse a sí mismos y a sus familiares hasta el cuarto grado de parentesco. Así lo señala la ley para otros asuntos, pero, insisto, eso no sucederá. Anaya será candidato a la Presidencia, Barrales a la CDMX y Dante lanzará a su hijo por Veracruz. Sin embargo, la gente no es tonta y sorpresas les darán… ¿O no, estimado lector?
 
 
Dr. Juan Carlos Sánchez Magallán