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México, con sus 121 millones de habitantes, contribuye de manera importante al habla del idioma español; paradójicamente, en el vecino país, donde la lengua oficial es el inglés, 40 millones de estadunidenses y 12 millones más de sus descendientes tienen al español como lengua nativa. Colombia (48), España (47), Argentina (42), Perú (31) y Venezuela (30) son los países de mayor habla hispana

El Instituto Cervantes calcula que 559 millones de personas en el mundo hablamos el idioma español. Fue Cristóbal Colón, un 12 de octubre de 1492, quien pisó nuestro Continente pensando que había llegado a la India, de ahí el apelativo peyorativo a la gente indígena de indios. Américo Vespucio, al explorar la plataforma continental, antecedido por Núñez de Balboa y Francisco Fernández de Córdoba, concluyó que se trataba de un nuevo mundo, recibiendo el nombre de América. Fue Faustino Rodríguez San Pedro, presidente de la Unión Iberoamericana, quien instauró el Día de la Hispanidad, para resaltar los lazos culturales que unían a España con los países latinoamericanos y así crear un bloque común contra la hegemonía de las potencias occidentales.
La ONU denomina a esta fecha Día de la lengua española para unir y consolidar a los hispanos de otros continentes. En México, es el Día de la Raza Iberoamericana. El Club España, fundado hace 105 años, nombró al escultor Lorenzo Rafael, la Figura Emblemática de la Hispanidad para 2017-2018, lo han sido: Don Quijote de la Mancha, Juan Ruiz de Alarcón, Sor Juana Inés de la Cruz, Diego Velázquez, José Vasconcelos, Hernán Cortés, Isabel la Católica, Miguel de Unamuno, Alfonso Reyes, fray Junípero Serra, El Cid Campeador, Rubén Darío, Jacinto Benavente, etcétera.
Invitado por su hijo, el también afamado Lorenzo Rafael (en su honor usa el mismo nombre), asistí a la exposición instalada para celebrar tan merecido homenaje al más grande orfebre grabador que dio México al mundo.
Originario del Barrio de las Vizcaínas, estudió medicina, y en sus prácticas profesionales descubrió atrocidades de ésta; decepcionado, se convirtió a las artes; alumno destacado de la Academia de San Carlos, y estimulado por su director, Mateo Herrera, en tres años alcanzó el grado de maestro en escultura, pintura y grabado, impartiendo clases 35 años más.
Nombrado escultor de la SEP por José Vasconcelos, convivió con Saturnino Herrán, Artemio del Valle Arizpe, Ángel Zamarripa, el Dr. Atl y Victorio Macho (Toledo); artista laborioso, humilde y rebelde creó a través de los años una escuela y arte propios. Escultor y orfebre extraordinario, hacía que los materiales que amalgamaba en sus manos tuvieran vida: la piedra, el hierro, el bronce, la plata, etcétera, los convertía en obras de arte, que por sí solas transmiten sentimientos que alimentan al espíritu.
En su taller de Aldaco se reunían sus amigos: Amado Nervo, Ángel del Campo Micrós, Carlos Alcalde, Nacho Asúnsolo, Arnulfo Domínguez Bello, José María Fernández Urbina, Heliodoro Valle, Manuel Horta y García Cabral.
Emilio, El Indio, Fernández se inspiró en su nombre para protagonizar la película María Candelaria, que dio la vuelta al mundo. Su talento y amor a su oficio lo impulsaron a darle vida a la mayor producción cervantina de más de 500 quijotes. Pionero de la escultura medallística en metales y decano de la Academia de San Carlos, compartió admiración y respeto a los clásicos.
En 1950 fue comisionado por el Banco de México para diseñar y esculpir los originales de monedas de aquella época: las pesetas, centavitos, josefas, dieces, tostones, pesos y los hidalgos de 10 pesos fueron parte de su vasta creación.
Desarraigado de los ámbitos de la publicidad, tuvo sobrados méritos artísticos que enlazaron las culturas de México y España, consolidadas por las relaciones diplomáticas hace 40 años, debiéndose valorar la enorme fuerza y aportaciones que la comunidad española le ha dado a México (académica, intelectual, literaria, laboral y de negocios) y que siempre será mejor a las guerras, egolatrías, ambiciones, xenofobias y la supuesta supremacía racial que están sacudiendo al mundo.
 

¿O no, estimado lector?

Dr. Juan Carlos Sánchez Magallán

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El Frente Nacional Ciudadano, cuya autoría intelectual fue de Luis Maldonado y los Chuchos del PRD, se registró ante el INE para enfrentar juntos al PRI y a Morena en las venideras elecciones de 2018; paradójicamente, está provocando el efecto contrario al dividirse en su interior los partidos que lo integran.

Margarita Zavala es claro ejemplo del autoritarismo e intolerancia con los que Ricardo Anaya dirige a su partido, provocando su renuncia a 33 años de militancia, más de la mitad de su vida haciendo política azul, incluso sus padres fueron fundadores de ese instituto político. Recuerdo al abogado magistrado Diego Zavala, siempre conduciéndose con seriedad académica y profesionalismo jurídico.
Margarita se registrará como independiente y no se sabe si gane, pero provocará que Anaya, al ser postulado por esta alianza electoral, tampoco logre su objetivo. “El frente se romperá la frente” al no haber decidido a su candidato por la vía de una consulta abierta a los ciudadanos o, cuando menos, a los militantes de estos tres partidos. ¡Perdieron su oportunidad!
Mancera, Silvano y  Moreno Valle, los tres con experiencia gubernativa y trayectorias públicas en la CDMX, Michoacán y Puebla, respectivamente, no se quedarán mudos ni atados de manos ante el sucio maniobreo del supuesto “joven maravilla”, quien, en su dicotomía laboral, líder de su partido y aspirante presidencial, está inmerso en un claro conflicto de intereses; por lo pronto, muchos simpatizantes de Margarita seguirán su camino.
El bloque de senadores panistas que encabezan: Ernesto Cordero, presidente del Senado, y Roberto Gil Zuarth, con 14 de 38 legisladores albiazules, pronto será mayoría y arribarán a la coordinación parlamentaria para evitar los chantajes y acuerdos de Anaya.
¿Ejemplo? Pretendió negociar la gubernatura de Coahuila para su cuadra a cambio de permitir el pase automático del procurador Raúl Cervantes a la titularidad de la Fiscalía General de la República. “Ganar en la mesa de las negociaciones lo que no ganó en las urnas”, al acostumbrar  no honrar su palabra y traicionar a quienes le ayudan, y si no, pregúntenle a su mentor Gustavo Madero, quien lo instaló en su lugar. Además, ¿cómo enfrentará las acusaciones de tráfico de influencia que realizó para que su familia política se enriqueciera escandalosamente, denunciados en un medio de circulación nacional?
Anaya ha sido legislador plurinominal, por ello se opuso a desaparecer a éstos, nunca ha ganado una elección. Ahora quiere de nuevo ser por dedazo.
Por su parte, Alejandra Barrales tiene serios problemas con las tribus de su partido al “negociar en lo oscurito” y aparecer como una subordinada de Anaya, pues pretende ser la candidata al gobierno de la CDMX al desmoronarse las posibilidades políticas de Ricardo Monreal y Claudia Sheinbaum. ¿Y el enojo de su exjefe Miguel Ángel Mancera le permitirá hacerse de la candidatura? ¿Manuel Granados, Armando Ahued y Salomón Chertorivski qué no pintan?
De ser así, ¿cómo librará la denuncia que realizó en su contra su excoordinador parlamentario en el Senado, Barbosa, de su departamento de un millón de dólares en Miami, que, por cierto, no mencionó en su declaración patrimonial? De ser cierto, ¿de dónde salió ese dinero para adquirirlo? ¿De su salario como empleada de aviones donde inició su trayectoria laboral?
Y Dante Delgado, del MC, buen hombre que injustamente en la administración de Ernesto Zedillo estuvo encarcelado.
A los tres dirigentes los une un común denominador: sus filias y fobias contra AMLO y el presidente Peña Nieto, y eso no es buena señal. Esa actitud visceral y sus personales intereses provocaron el no aperturar el proceso para elegir candidato; por ello este pacto tripartita es para decirle al de enfrente y al de a lado: “quítate tú para ponerme yo”.

 

Así será esta competencia electoral, pero bien harían  en declinar de postularse a sí mismos y a sus familiares hasta el cuarto grado de parentesco. Así lo señala la ley para otros asuntos, pero, insisto, eso no sucederá. Anaya será candidato a la Presidencia, Barrales a la CDMX y Dante lanzará a su hijo por Veracruz. Sin embargo, la gente no es tonta y sorpresas les darán… ¿O no, estimado lector?
 
 
Dr. Juan Carlos Sánchez Magallán
 

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Enseñar con autonomía 
empodera a los docentes
 
FELICIDADES A TODOS LOS DOCENTES 
 
Como todos los años, el 5 de octubre se celebra, desde 1994, el Día Mundial de los Docentes, que conmemora la Recomendación conjunta de la OIT y la UNESCO relativa a la situación del personal docente (1966), cuyo 50° aniversario fue celebrado el año pasado. La Resolución de 1966 constituye el marco de referencia fundamental para abordar los derechos y las responsabilidades de los docentes a escala mundial.
Este año, el Día Mundial de los Docentes conmemora también el 20° aniversario de la Recomendación de la UNESCO relativa a la Condición del Personal Docente de Enseñanza Superior (1997). En los debates acerca de la condición de los docentes se olvida muy a menudo a esta categoría de personal. Al igual que los docentes de preescolar, primaria y secundaria, los docentes de la enseñanza superior son parte de una profesión que requiere conocimientos especializados, capacidades específicas y competencias pedagógicas.
 
El Día Mundial de los Docentes de 2017 tendrá como tema “Enseñar en libertad, empoderar a los docentes” haciéndose eco del tema de la edición de 2015 el cual quedó definido con motivo de la aprobación, en septiembre de 2015, de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y reafirmó que el empoderamiento de los docentes constituía la prioridad principal entre todas las estrategias de desarrollo y educación.
El Día Mundial de los Docentes se celebra cada año en todo el mundo y reúne a los gobiernos, las organizaciones bilaterales y multilaterales, las ONG, los representantes del sector privado, los docentes y los expertos del ámbito educativo. Con la aprobación del ODS 4 sobre educación y de la meta 4.c en lo relativo a los docentes, esta jornada se ha convertido en la ocasión idónea para hacer un balance de los logros y reflexionar acerca de los medios para hacer frente a las dificultades que perduran en la promoción de la docencia, fundamentalmente en lo relativo a la grave escasez de docentes. De hecho, según los cálculos del Instituto de Estadística de la UNESCO, el mundo necesitará 69 millones de docentes para lograr la universalización de la enseñanza primaria y secundaria de aquí a 2030.
Mensaje conjunto con motivo del Día Mundial de los Docentes de 2017
árabe, chino, español, francés, inglés, ruso
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Evento mundial de la UNESCO – 5 de octubre de 2017
Con motivo de la conmemoración del 20° aniversario de la Recomendación de 1997 tendrá lugar una conferencia internacional en la Sede de la UNESCO, en París. Dicha conferencia congregará a docentes, formadores, responsables de formulación de políticas, así como a investigadores y otros agentes del sector educativo con el objetivo de destacar la enseñanza, la libertad académica y lo que debe hacerse en aras de garantizar una enseñanza superior de calidad y un futuro sostenible para la docencia.
Los objetivos de la conferencia son:
Celebrar y resaltar la contribución de los docentes de preescolar hasta la enseñanza superior en el ámbito educativo y en el desarrollo de los ciudadanos del futuro.
Conmemorar el 20° aniversario de la Recomendación de 1997 sobre la condición del personal docente de la enseñanza superior.
Debatir las cuestiones relativas a la calidad de la enseñanza en la educación superior y de lo que ésta representa a todos los niveles educativos desde la perspectiva del ODS 4 para una educación inclusiva y de calidad para todos.
Poner de relieve y debatir acerca de los logros y desafíos que perduran en el ámbito de la enseñanza superior, tales como la autonomía de los establecimientos, la libertad académica y el desarrollo profesional del personal de la educación superior.
 
Agencia/El Vespertino.

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¡Fuera máscaras! La lucha por el poder hacia el 2018, sacó a flote los trapos sucios de las principales fuerzas políticas del país, mostrando la mezquindad y la ambición de algunos de sus integrantes y dirigentes.

En el Partido Acción Nacional (PAN) pasaron del parricidio a una guerra fratricida que amenaza con pulverizar las migajas de lo que algún día fue la segunda fuerza política del país. Ricardo Anaya, “El Chico Maravilla”, va de frente y no se quita, sin importar a quién o qué se lleve en su lucha por hacerse de la candidatura presidencial del blanquiazul.

Al más puro estilo del evangelio según San Andrés Manuel López Obrador, “estás conmigo o contra mí”, Anaya busca ajusticiarse a los senadores rebeldes: Ernesto Cordero Arroyo, Javier Lozano, Salvador Vega Casillas, Jorge Luis Lavalle y Roberto Gil Zuarth, quienes lo califican de “autócrata”

Como visionariamente lo advirtió Carlos Castillo Peraza: “se ganó el poder, pero se perdió el partido”. Los panistas de la alternancia se embriagaron de poder y en la cruda de la derrota del 2012, sepultaron sus principios humanistas, soportados en la Doctrina Social Cristiana, para dar paso a un voraz pragmatismo.

Los azules se fragmentaron en tribus, y la práctica del canibalismo, al más puro estilo del PRD, derivó en resentimientos, agravios y ambiciones personales que los ha hecho vulnerables al fuego amigo y externo, como lo señaló Margarita Zavala, quien ha exhibido las limitaciones de la dirigencia de su partido y a la que exhortó a ofrecer disculpas a los ciudadanos.

La ferocidad de los ataques entre las tribus azules arrecia y desde sus trincheras van por las cabezas de sus respectivos líderes. Todos y cada uno quieren su parte del botín hacia el 2018. El dirigente panista saca la guadaña y le apuesta a la expulsión del que se subleve en la estructura partidista y en el Congreso. Sus oponentes exigen su renuncia.

Así que la guerra de castas azules comenzó y antes de aniquilarse, bien podrían mirar hacia el patio de enfrente donde sus aliados del PRD cada vez son menos, pues continúa el éxodo hacia la tierra prometida del “Mesías de Macuspana”.

¿Qué tal René Bejarano y Dolores Padierna?, confirmaron que se van con sus miles de afiliados de Izquierda Democrática Nacional (IDN), a respaldar el proyecto de AMLO. Nada nuevo, se veía venir desde hace tiempo. Los pleitos y diferencias tribales en el sol azteca y otras fuerzas políticas terminan así.

Las ambiciones personales, se imponen a los principios y valores de los partidos, nadie escapa. Ahí está Morena, con el conflicto de Ricardo Monreal y a quien Andrés Manuel le mandó el siguiente mensaje: “no se olviden cuál es el objetivo: la transformación de México, no los cargos; no es la lucha del poder por el poder, no es el quítate tú porque quiero yo, no es la ambición al poder ni al dinero”. ¡Aja!, Mira quién habla, se escuchó allá por los rumbos de Buenavista.

Los cierto, es que estas alturas del calendario electoral conviene recordar aquella máxima de que “en política no hay amigos, sólo intereses” o la del español Rafael Barret, "En política no hay amigos; no hay más que cómplices". Que elijan nuestros próceres.

MVS/ Noticias.

La lucha por el poder ha iniciado en el país. Las elecciones federales en 2018 están a la vuelta de la esquina. El PRI tiene a José Antonio Meade, José Narro Robles, Aurelio Nuño y Miguel Ángel Osorio Chong, hay quien agrega a Enrique de la Madrid, José Calzada, Manlio Fabio Beltrones y Eruviel Ávila; posibilidad alguna, no tienen

El PAN tiene a su presidente, Ricardo Anaya, quien le declaró la guerra al PRI al conocerse la multiplicidad de empresas inmobiliarias que tiene su familia política, pues compraron terrenos baratos que luego vendieron caros y que fueron expropiados por el exgobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, redituándoles notables ganancias al ser privilegiados.
Margarita Zavala, reunida con mujeres de todo el país, repudió la corrupción de los líderes de los partidos “que se vuelven millonarios de la noche a la mañana”, pues se requieren “liderazgos éticos”; y Rafael Moreno Valle, quien sigue impulsando el proyecto del Frente Amplio Democrático para lograr la nominación azul-azteca.
En el PRD, Miguel Ángel Mancera anunció que será en octubre cuando lance su candidatura, una vez otorgada la licencia al cargo de jefe de Gobierno de la CDMX por  tres meses, mismo que heredará a la talentosa Patricia Mercado, su secretaria de Gobierno; candidatura que le disputa Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán. Por Morena, el eterno candidato a alcanzar la tan anhelada Presidencia de la República, primero militante del PRI, vencido en las urnas por Roberto Madrazo en Tabasco; posteriormente por el PRD, impulsado por Cuauhtémoc Cárdenas (a quien traicionó), logró la Jefatura de la CDMX sin conocerla. Candidato presidencial en dos ocasiones, lo será de nuevo.
Morena es el único partido que tiene candidato definitivo, pues es el propietario de esta franquicia electoral, y si no, demos un repaso a la forma de elegir candidato para contender en 2018 por la CDMX, donde mediante una supuesta encuesta ganó la delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum, recordada más por su esposo —exdelegado también de la misma demarcación—, Carlos Imaz, a quien se le recuerda “con los fajos de billetes” que el argentino empresario Ahumada le daba a todos los candidatos de AMLO, pues era el jefe de la banda; ¡perdón!, de la Jefatura de Gobierno de la CDMX en esa época.
Bien, “el candidato del autoritarismo popular” decidió que fuera Sheinbaum por encima del zacatecano exgobernador Ricardo Monreal —actual delegado en Cuauhtémoc—, del senador Mario Delgado y Martí Batres, quienes sin posibilidad alguna se inscribieron para engordar la baraja.
Monreal, por su parte, fiel a sus prácticas arribistas y experto en el trapecio político, anunció que fue truqueada la encuesta, y de su derrota fue avisado por terceras personas, fracasado en sus pretensiones futuristas de ser jefe de Gobierno y en 2024 Presidente de la República, anunció  que “aunque se caliente el corazón, pensará con la cabeza bien fría”, rechazando el ofrecimiento de ser candidato de Morena al Senado (ofrecimiento desmentido) y pretendiendo que el partido de Dante Delgado le dé cobijo y lo adopte, pues afirmó: “haré lo que la gente decida”… Como si verdaderamente los capitalinos deseáramos que fuese nuestro anhelado gobernante.
Además, se conoce su estilo personal de meterle presión política y económica a todo para provocar decisiones en su favor. Ahí están “las encuestas espejo” que mandó elaborar con sus empleados universitarios y que publicó hasta el cansancio, también se le conoce como “mal pagador” o desleal con quienes le han ayudado, y si no pregúntenle a Amalia García Medina, quien siendo secretaria de alianzas del PRD, que presidía AMLO, cedió su candidatura a Ricardo Monreal para contender para gobernador de Zacatecas, y no le regresó el favor, pues pretendió imponer a su delfín, Arturo Nahle, exsecretario de gobierno.

 

Entonces, no causó mayor sorpresa la autoritaria decisión de AMLO al imponer a Claudia Sheinbaum por encima de Monreal. Pues si algo tienen en común, son: sus descomunales ambiciones de estar en el poder para servirse y no para servir. ¿O no, estimado lector?

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En plena efervescencia electoral hacia el 2018, los partidos políticos mexicanos viven una de sus peores crisis de credibilidad y confianza. Los ciudadanos no creen en sus propuestas, ni en quienes los representan.

¿Por qué ya nadie cree en los partidos políticos?, pues porque se han distanciado de los ciudadanos para volverse expertos en simulaciones. Lo suyo, lo suyo, es  vender espejitos de la democracia a cambio del voto y en cuanto llegan al poder olvidan sus promesas.

La sociedad se encuentra harta, cansada e indignada frente a la corrupción, la impunidad y la falta de capacidad de gestión del gobierno actual; está sobresaturada de falsos compromisos de los políticos aspirantes al poder.

El color y la franquicia es lo de menos, todos son iguales, algunos más camaleónicos que otros, pues cambian de partido como de calcetines. En cuanto sus intereses o aspiraciones se ven afectados, ofrecen sus servicios al mejor postor y se transforman en adalides de la democracia.

No hay respeto, ni compromiso con la ideología en la que militan; la meta es el poder, y al carajo los principios, igual que los ciudadanos que dicen representar en el Congreso, la alcaldía, la gubernatura, la Presidencia o el cargo que sea.

Quizá por ello, en la escala de confianza y tolerancia de las instituciones mexicanas, los partidos políticos ocupan el primer lugar con mayor desconfianza en nuestro país, ya que sólo el 4% de la población confía en ellos, de acuerdo con datos de la consultora Parametría.

Si partimos de que actualmente habitan en  México 120 millones de personas, el 4% se convierte en 4 millones 800 mil personas, ni la mitad de quienes viven en la Ciudad México. Quizá en este punto podamos encontrar la respuesta al elevado abstencionismo de los últimos procesos electorales que rebasa el 60 %.

Siguiendo con las cifras de Parametría, obtenidas en 2016, tenemos que el 52 % de los ciudadanos está poco o nada satisfecho con la actual democracia en México y que 49% opina que en el país estamos más cerca de un gobierno que se impone que de uno que consulta a la población.

Un dato por demás revelador rumbo al 2018, es que el 66% de los ciudadanos no confían en que las elecciones en nuestra nación sean limpias. La duda del fraude en sus diversas formas y manifestaciones le ha ganado terreno al voto libre y razonado.

Sin embargo, poco parece importarle a nuestra costosa partidocracia la realidad expuesta, en números, ellos siguen en sus torres de babel, en sus pactos en lo oscurito entre PRI, PAN, PRD, Morena y sus partidos satélite.

Nueve organizaciones políticas a las que  este año el Instituto Nacional Electoral, les asigno más de 4 mil millones de pesos, en prerrogativas. Un botín nada despreciable que se reparten de acuerdo al número de votos que obtuvieron en el último proceso electoral. Un gasto promedio de 11 millones de pesos diarios.

¿Realmente necesitamos nueve partidos?, democracias más avanzadas funcionan bien con dos o tres fuerzas políticas. El problema no son las organizaciones, sino quienes las representan y se han dedicado a lucrar con ellas. Para muestra, el Partido Verde Ecologista de México, un negocio de la familia González Torres o el Partido del Trabajo, que regentea Alberto Anaya.

Bien haríamos en exigir al Congreso una reforma a la ley electoral para limitar la creación de estos institutos producto de nuestro sistema democrático, pero que se han convertido en un lastre presupuestal y social donde cohabitan grupúsculos con fines autoritarios, de enriquecimiento y muy pocas veces  con el ánimo de ayudar.  

El primero de julio de 2018 acudirán a las urnas 89 millones de mexicanos, incluyendo a los mexicanos en el extranjero, una gran oportunidad para evaluar el rendimiento de los partidos y de nuestra clase política en la que hemos dejado de creer.

Si no los castigamos, dejando de votar como borregos, las cosas seguirán igual. Reflexionemos, razonemos nuestra elección. No se trata de ir a ciegas con un partido, analicemos su propuesta, la persona que la representa y la viabilidad de ésta con base en nuestro entorno.

Nosotros somos el problema, pero también la solución, si realmente quieren ciudadanizar a los partidos éstos deben evolucionar de la mano con la sociedad. Exijámoslo. La práctica del pastoreo o el mesianismo es cosa del pasado y de las dictaduras. Después no nos quejemos de lo que permitimos.

De la tinta de Guille Gómora / Colaboradora MVS