Las fiestas de despedida de fin de año, posadas y la cena de Navidad permitieron refrendar lazos de amistad y de afecto con familiares y con los amigos. Esta época invernal sirve para el descanso reparador y la reflexión obligada de los temas importantes

Destaca la arrogancia de AMLO, quien siente que ya ganó, pues encuestas así lo indican. ¿Ya olvidó que hace seis y 12 años también festinó triunfos que no obtuvo en las urnas? Por lo pronto, ya designó a su gabinetazo que le acompañará como cuando se declaró “el Presidente legítimo” de México, haciendo uso de la banda presidencial que por ley sólo puede usar el Presidente Constitucional en funciones.
Para Gobernación, está Olga Sánchez Cordero, ministra jubilada de la Suprema Corte de Justicia, a quien eligió para que, según sus palabras, “se viva en el Estado de derecho” y todos los actos del gobierno sean legales y constitucionales. ¿De veras lo logrará con Olguita?, pues ella por cumplir con el debido proceso en la Corte permitió que la secuestradora Florence Cassez fuese liberada y recibida como jefa de Estado en su país natal, Francia. ¿Ya se olvidó que la güerita cortaba los dedos a las víctimas de secuestro, pues fue la novia del líder de la banda? Por otro lado, ¿renunciará a su millonaria pensión que le da la Corte? Además, si lo que desea AMLO es que alguien le diga qué acto de gobierno es constitucional o no, debió designarla como consejera jurídica, aunque quién sabe cómo le vaya, pues fue diputada al Congreso Constituyente de la CDMX, para redactar la nueva Constitución que la regirá, resultando que la misma está impugnada por diversas instituciones como la Presidencia de la República, la CNDH y el Tribunal Superior de Justicia de esta ciudad. Entonces, ¿dónde quedó su experiencia como experta del derecho? ¿o fue ella quien le vendió la maravillosa idea de amnistiar a los narcos? ¿y todo porque en Estados Unidos les reducen penas por cooperar con el sistema de justicia?
Llamó la atención la no incorporación de notables incluidos en 2012, como Marcelo Ebrard (Gobernación), Juan Ramón de la Fuente (Educación Pública), Agustín Ortiz Pinchetti (Trabajo), Rogelio Ramírez de la O. (Hacienda), Elena Poniatowska (Cultura), quien no le aceptó cargo alguno por aliarse con el Partido Encuentro Social (PES), por ser un partido conservador; y Bertha Elena Luján, quien en 2006 fue propuesta para (Trabajo), en 2012 para (Función Pública) y ahora, en pago a “sus lealtades”,  (fue su Contralora en el Gobierno de la Ciudad), es para su hija, la exdiputada federal Luisa María Alcalde, propuesta para Trabajo, conocida por sus viajes a India y Brasil. Medio Ambiente será para Josefa González Blanco, hija del exgobernador chiapaneco y exsecretario de Gobernación de López Portillo, Patrocinio González Blanco, sobrina de Carlos Salinas de Gortari y nieta del exsecretario de Hacienda Antonio Ortiz Mena, que lo fue con Gustavo Díaz Ordaz. En Educación, Esteban Moctezuma, exsecretario de Gobernación con Ernesto Zedillo, que lo despidió al no lograr convencer a Roberto Madrazo para que dejara de gobernar Tabasco y convertirse en secretario de Educación, para neutralizar sus aspiraciones presidenciales.
Miguel Torruco, “turistero de profesión”, hijo de la exdiputada del PRI Ma. Elena Marqués, exsocio de Jorge Alemán Velasco, hijo de Miguel Alemán Valdés, es bueno, pues ha visitado más de 50 ocasiones Europa, además de ser consuegro del empresario Carlos Slim.
Javier Jiménez Espriú, “viejito con energía”, así lo define AMLO, con servicios a la UNAM, fue subsecretario de Comunicaciones con De la Madrid, le conozco y es hombre serio.
En la Cancillería, Héctor Vasconcelos, hijo del secretario de Educación de Álvaro Obregón. Fue cónsul en Boston y embajador en Noruega, Islandia y Dinamarca, donde fue cesado, pues, ebrio, chocó su auto en Copenhague. En Agricultura está el exsubsecretario Víctor Villalobos, quien firmó el “TLC Transgénico”, acuerdo que permite introducir estos productos a México, otorgando privilegios monopólicos a las trasnacionales.
La mayoría juniors e hijos de políticos del PRI que tanto critica AMLO, ¿o no, estimado lector?
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